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3 usos que podés darle a tu agenda y son clave para el logro de tus objetivos!


Las agendas son herramientas poderosas.

Confieso que hace varios años que no usaba. Si, hago y vendo agendas pero no usaba. ¿Y por qué? Porque no lo necesitaba, me alcanzaba con mi mente para recordar todo lo que tenía que hacer.

Pero este año, de un momento a otro surgió en mi la necesidad de comenzar a usar una agenda, o varias. ¿Por qué? Porque comencé a olvidarme las cosas que tenía que hacer, porque comencé a hacer planes con personas en forma laboral y personal y a veces se me superponían, porque me di cuenta que quería tener otras cosas en mi mente que no eran las obligaciones y tareas.

Comprendí el valor de una agenda como apoyo diario. Entendí su poder como herramienta de planificación a mediano y largo plazo. Pude ver deslizando las hojas hacia atrás todo lo que había avanzado en poco tiempo.

Vivimos en el presente, pero para vivir el presente que queremos es que tenemos que proyectarlo, y para entender dónde estamos hoy gracias a las decisiones que tomamos en el pasado es que nos es de mucha ayuda poder recurrir a nuestro día a día anterior.


Por eso hoy quiero contarte un poco más acerca de los tres grandes usos que para mí tiene una agenda y lo poderosos que son en el logro de tus objetivos.

1.      La Agenda como soporte diario

Tener una agenda para usar todos los días es clave para aliviar nuestra mente y llegar a fin del día sin que nuestros pensamientos colapsen. ¿A qué me refiero con esto?

¿Te pasó alguna vez de estar todo el día pensando “tengo que hacer esto… después lo otro, y mas tarde tal cosa” “ah! Y me olvidaba el no se qué” y así uno tras otro, ¿todo el día con pensamientos en nuestra mente de nuestras tareas y pendientes?

Todos esos pensamiento son una gran carga para nuestra mente, y seguro a alguna vez te paso, como a mi que te den dolor de cabeza.

No tiene sentido estar pensando todo el día en lo que tenemos que hacer, cuando podemos escribirlo en un papel al cual podemos recurrir cuando lo necesitemos.

Tomarse un rato antes de iniciar la semana para ver cuales son los puntos importantes a atender, dividir esos puntos en pasos y distribuirlos en los distintos días, es una actividad que no nos lleva mas de veinte minutos.

Es práctico y despeja nuestra mente ver todas las tareas acomodadas en los distintos días. De esta manera, un día a la vez, vamos viendo de qué nos tenemos que ocupar, y le damos un respiro a nuestros pensamientos.

2.      La Agenda como diario de registro.

Si usamos nuestra agenda como soporte para nuestras actividades en el día a día, con el correr de las semanas y los meses tendremos una poderosa herramienta para medir nuestro año.

¿Te pasa que hay días en que sentís que no hiciste nada? ¿Hay semanas en las que sentis que no sos “productiva/o”?

Cuando me pasa eso, agarro mi agenda y comienzo a pasar las hojas mirando para atrás. Te aseguro que vas a sorprenderte de todo lo que lograste!

No todos los días logramos 1000, ni todos los días logramos 0, no pasa por ahí la cosa. Pasa por tener en claro lo que deseamos y transitar nuestro presente para lograrlo, un paso a la vez. Hay momentos en que tenemos una energía arrasadora, y hay otros donde necesitamos mimarnos, todo es válido porque es real, no somos máquinas.

Pero poder tener una herramienta para tomar conciencia de todos los pasos que dimos en un período de tiempo determinado, nos cambia por completo el panorama y nos permite pensar las decisiones que tomaremos en adelante.

3.      La Agenda como herramienta de planificación

Como hace unas semanas escribí en otro artículo del blog (podés leerlo aquí), estoy convencida de que podemos lograr lo que nos propongamos si creemos en ello. Pero para que nuestros sueños se hagan realidad es necesario saber bien qué queremos y planear la forma de lograrlo.

Un agenda es un instrumento muy poderoso para hacerlos realidad.

Una vez definido nuestro sueño, debemos pensar en qué tenemos que hacer para ejecutarlo. Definir esas tareas, estudios y pasos a seguir.

Y una vez determinados los pasos tenemos que ponerle fecha y registrarlo. Porque a las palabras se las lleva el viento, y lo que no se escribe no se tiene en cuenta.

De la mano de una agenda, donde podés ver en forma global los meses, en el caso de las mensuales, y las semanas, llegar a tu meta es mas fácil, ya que escribir las tareas distribuidas en el tiempo no es lo mismo que hacerlo en una simple lista.

 

Estos son para mi los tres grandes usos que tienen las agendas, lo digo basada en mi experiencia y en la de la comunidad maravillada que me lo trasmite desde hace años.

¿Vos usas agenda? ¿Le das alguno de estos usos u otros? Me encantaría que me contaras, en las redes o por mail!

Nos leemos pronto,


Pao!

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